CIENCIA FICCIÓN: ¿POR QUÉ FRACASAN LAS HISTORIAS ORIGINALES?

Oct 10, 2023Cine y Series

El estreno de la aventura de ciencia ficción Resistencia (The Creator, 2023), y su bajo rendimiento en la taquilla a nivel mundial, vuelve a abrir un interrogante sobre el estado actual de la industria cinematográfica en Hollywood y la apuesta por las historias originales

El estreno de la aventura de ciencia ficción Resistencia (The Creator, 2023), y su bajo rendimiento en la taquilla a nivel mundial, vuelve a abrir un interrogante sobre el estado actual de la industria cinematográfica en Hollywood y la apuesta por las historias originales. En un contexto donde las franquicias, las adaptaciones y las propiedades intelectuales (IPs) acaparan los presupuestos más abultados y las elecciones del público al momento de elegir qué ver en las salas de cine, la película de Gareth Edwards resulta una anomalía que tenemos que celebrar. 

Más allá de los gustos personales –para algunos, “una obra maestra” que ya figura entre lo mejor del año; para otros, una cinta visualmente increíble que no logra conjugar bien sus ideas–, el estreno de Resistencia debe ser destacado porque, como muchos coinciden, “ya no se hacen este tipo de películas”. La aventura sci-fi protagonizada por John David Washington saca provecho de cada centavo de sus 85 millones de dólares de presupuesto, dejando muy mal parados a otros tanques de 2023 que no logran convencer con sus efectos especiales, a pesar de sus inversiones millonarias. 

Pero este no es el punto principal, sino lo difícil que resulta atraer a las audiencias con un relato 100% original, o sea, que no se agarra de ningún material conocido ni previamente publicado, aunque las “influencias” del director saltan a la vista en cada una de sus recuadros. El primer paso siempre es persuadir a los estudios para que crean en este tipo de proyectos y, en este caso particular, podemos argumentar que 20th Century Studios (y Disney) no hizo su mejor esfuerzo a la hora de promocionar este ‘aspirante a blockbuster’ que bien podría haber ocupado el lugar vacante que dejó el retraso de Dune: Parte Dos (Dune: Part Two, 2024). 

Los números del fin de semana de estreno no son alentadores para Resistencia, algo que se opone directamente a esta idea (¿falsamente?) instaurada de que “el público se cansó de las franquicias y quiere ver cosas nuevas”. Es verdad que –hasta el momento– la taquilla de 2023 viene dando claras señales de que los espectadores prefieren la ‘novedad’, al menos, desde un punto de vista menos estricto, recordando que BarbieSuper Mario Bros.: La Película (The Super Mario Bros. Movie) y Oppenheimer se basan en propiedades y figuras históricas reconocidas

Desde el vamos, la ciencia ficción siempre fue considerada un “género menor”, reducida a un público de nicho, y muchas veces bastardeada por la crítica más elitista. Obras maestras perdidas en el tiempo como Metrópolis (Metropolis, 1927), clásicos de culto como 2001: Odisea del Espacio (2001: A Space Odyssey, 1968) que cobraron relevancia con el paso de los años y mega hits como La Guerra de las Galaxias (Star Wars, 1977) pavimentaron el camino para un género con altos y bajos, que nos dio algunas de las mejores películas de la historia e influenció a muchos realizadores que siguen apostando por el espectáculo y las alegorías que ofrecen este tipo de relatos, muchas veces, aprovechando el futuro para reflexionar sobre nuestro presente. 

El tiempo dirá si Resistencia se pierde entre una infinidad de títulos poco relevantes o logra afianzarse en el inconsciente colectivo cinéfilo. Sus aspectos técnicos (efectos visuales, fotografía, banda sonora) pueden tener una chance durante la próxima temporada de premios, pero su mayor valor reside en el riesgo: la apuesta por una narrativa original, un estudio que creyó en la idea y el público que se acercó a las salas con ganas de ver “algo diferente”.

Las productoras independientes suelen ser más amables con este tipo de proyectos, claro está, con presupuestos mucho más acotados. Por ejemplo, Todo en Todas Partes al Mismo Tiempo (Everything Everywhere All at Once, 2022) costó unos 14.3 millones de dólares y se convirtió en el suceso más grande de A24 con más de 141 millones recaudados a nivel mundial. 

La balanza se desequilibra cuando pasamos a las majors y sus grandes producciones. Solo un grupo de selectos realizadores –James Cameron, Christopher Nolan, Ridley Scott, Steven Spielberg– siguen teniendo la venia (y el apoyo financiero) de los estudios a la hora de imaginar sus aventuras sci-fi más grandilocuentes, sean originales o no. La marca autoral no garantiza el éxito, pero la estadística nos dice que el público está más predispuesto a pagar una entrada cuando el producto tiene una firma reconocida entre los créditos… o una historia de base que logró captar su atención mucho antes de llegar a la pantalla.